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ENTREVISTA A HUMBERTO MARTÍN ORTIZ PAJUELO (Beto Ortiz)

Posted: miércoles, 2 de noviembre de 2011 by Fsb//chichu in Etiquetas: ,
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Entrevista: Franzelly “Chichu” Soto Barboza.

Fotos: Bas Branny Soto Barboza.

A Humberto Martín Ortiz Pajuelo (Beto Ortiz) lo conocí en octubre de 2008, en un canal de televisión. Intercambiamos saludos y luego de una pequeña conversación, no supe nada de él hasta mayo de 2009 -el motivo del encuentro fue para grabar un saludo por el aniversario de la EFP de Ciencias de la Comunicación – UNSCH-.

Desde aquel día me interesé por Beto Ortiz y su prosa, o como dice Pedro Salina en su libro “Rajes del oficio”, Beto Ortiz es “Nuestro Fernando Vallejo cholo y atocinado. Nuestro Capote en zapatillas. Nuestra mejor Pluma”.

Es así que me enganché con dos de sus libros: Por favor no me beses y Mis queridos Vándalos, un libro de crónicas. Desde aquel momento el bicho y el gusto de poder entrevistarlo, algún día, era materia de generar un encuentro.

A continuación una de las entrevistas más especiales que pude haber hecho hasta ahora. Por cierto, con algo de nerviosismo, pues Beto Ortiz es mi referente, lo admiro y escribe paja.

Nota: La entrevista se realizó la primera semana de setiembre. Por motivos externos no se publicó en aquellos días.

AUDIO

1. Qué diferencia hay entre Beto Ortiz, Humberto Ortiz Pajuelo y dónde queda “maldita ternura”.

Bueno Humberto Ortiz Pajuelo son mis generales de ley, es mi nombre digamos legal, nunca lo use porque me pareció que si bien era una tradición que lo hijos nos llamemos como los padres, te hacía perder un poco de individualidad. En las clases siempre me dijeron Beto y me gustó más el apelativo, el diminutivo que el nombre. Pero bueno a la hora que te llegan las citaciones judiciales llegan a nombre de Humberto Martín Ortiz Pajuelo.

- Genera confusión…

Sí genera algunas confusiones, o sea a habido gente que ha denunciado a Beto Ortiz y Beto Ortiz no existe. O Alberto, porque automáticamente dice se llama Alberto. Entonces para temas de demandas, deudas, medidas cautelares es muy útil tener dos nombres (risas). Pero por lo demás yo me siento más Beto Ortiz que Humberto. Y bueno con el tema de maldita ternura, maldita ternura es el titulo de mi única novela y lo use como nick en el twitter, porque es un título al que le tengo bastante cariño, solo por eso.

- Entonces, no hay nada del lado sentimental que refleja en maldita ternura, Beto Ortiz o Humberto Ortiz.

Creo que no, usé el titulo porque era una buena contradicción entre dos palabras que no tienen mucho que ver.

2. Beto, estuve revisando parte de tu pasado y me di cuenta de que (…)

Te diste cuenta de qué…

De que existías.

Aya… (Risas)

(…) veo que Buenos Días Perú es el primer programa noticioso que realizas en tu carrera o me equivoco.

Si, es la primera vez no te equivocas. Había hecho ya de todo en periodismo. He hecho periodismo en diarios, he cubierto noticias policiales en la calle, he escrito crónicas de todo tipo desde culturales, sociales, reportaje de denuncias. He escrito en el Comercio tres años, en Caretas dos años. He sido de los fundadores de Páginas Libres que fue un diario que creo Guillermo Sunday en el 90. Y bueno luego he hecho televisión también en todas sus formas y facetas, desde reportero dominical hasta conductor de programas nocturnos y me faltaba este nicho de los noticieros. Siempre me pareció que podía ser como muy monótono, porque tenía una idea equivocada de lo que un noticiero puede ser. Tenía la idea del tipo mezclado al telepronter, que tenía que leer las noticias y casi no poderla comentar mucho. Sin embrago, pues al tener un espacio tan amplio como Buenos Días que dura, últimamente, casi 5 horas, y lo bueno es como una especie de cajón de sastre donde puede entrar todo. Al comienzo empezábamos con una entrevista hubo buena recepción con la entrevista era campaña, era segunda vuelta. Empezamos a aumentar la dosis de entrevistas y empezó a aumentar la sintonía, entonces nos dimos cuenta que si tú les das a la gente la información necesaria más una serie de personajes de que están en la coyuntura -en la actualidad- a la gente le gustó el combo, la combinación y bueno hemos podido prescindir de algunas cosas que eran como los sellos característicos de los noticieros de la mañana, por ejemplo la farándula…

- ¿Deportes?

Deporte no, porque deportes Romina los hace. Lo básico, 15 minutos creo que es suficiente.

Yo creo que lo que hemos hecho es romper con una especie de rutina auto impuesta que tenían todos los noticiero que aparte salían con los mismo contenidos al mismo tiempo, o sea eso me parecía absurdo, competían poniendo lo mismo. Entonces, nosotros hicimos un menú distinto que no solo tiene componentes distintos, sino que están ordenados de modo distinto y la gente los recibió bien por eso creo que a eso se debe nuestro modesto existo.

- Incluso rompiendo la monotonía de las entrevistas, porque también era algo generalizado que las entrevistas fueran por las noches, allí teníamos a Rosa María, en algún momento Enemigos Íntimos, Enemigos Públicos, los domingos Jaime Bayly, pero ahora son en las mañanas.

Sí, porque además, como te digo, era una coyuntura especial, las elecciones.

3. Sobre la igualdad de información en los noticieros como canal 2, 4 y 9, a qué se debe…

Lo que pasa es que cuando tú diriges un programa o produces un programa y no eres conductor, en mi caso yo soy director y conductor, pero un director digamos convencional o un productor de un noticiero tiene en el suicher -en el control maestro- la pantalla de los demás canales y está viendo con qué vienen los demás, qué anuncian para el siguiente bloque, qué nota tienen, qué sección, qué bloque, qué entrevistado, conforme a eso tú vas sacando tus fichas para competir. Y no es que te pongas de acuerdo, sino que muchas veces la idea equivocada es: si él tiene farándula, pongo farándula, si tiene deporte, pongo deporte. Pero nosotros hacemos lo contrario. Nosotros tratamos de poner algo más atractivo que los demás tienen, pero no necesariamente el mismo rubro. Por eso los otros pueden estar en farándula y nosotros en política o viceversa. O, simplemente, guardamos nuestra carne, como se dice, para las horas más competitivas que son 8, 8 y media, ¿no? Además el grueso de la población no se levanta a las seis de la mañana, la gente está viendo noticiero entre las 7:30 y 8:30, y algunos hasta las diez o más.

4. En las últimas elecciones presidenciales te convertiste en el temor de varios voceros por las preguntas tan exhaustivas que lograbas hacer. Un caso es el de Jorge Trelles…

Lo que le pregunte a Jorge Trelles fue: estas elecciones se pueden convertir en una especie de competencia numérica de muertos. O sea, Humala tiene Madre Mía, el andahuaylazo. Fujimori tiene Cantuta, Barrios Altos. Al final cuál va hacer la pregunta ¿“quién mató más”? dije yo, como una ironía, estaba haciendo una figura para, digamos, motivar la respuesta del entrevistado. Y su respuesta automática fue “nosotros matamos menos” que fue escalofriante. Pero claro fue un momento de crisis para la candidatura de Keiko, porque ella misma ha reconocido que le hizo daño, pero no que fue un dinamitazo que se trajo abajo, no. Pero sí influyó. Porque revelaba pues una entraña poca respetuosa de los derechos humanos y de la vida de los demás.

- ¿por quién votaste?

(Risas) Esa es una respuesta que no vas a obtener…

- ¿Por qué?

Porque no. Porque creo que para guardar, por lo menos, una apariencia de objetividad…

- Pero fuiste a votar…

Sí, claro.

- ¿En la primera y segunda vuelta?

En la dos…

- ¿Y en la primera vuelta por quién?

Tampoco te lo voy a decir… pero puedo decir que no vote por Toledo… (Risas)

5. En la entrevista con Toledo fuiste muy suave y complaciente ¿por qué, qué pasó?

Yo he sido muy crítico de Toledo y lo voy a seguir siendo. Lo que pasa es cuando me tocó entrevistarlo fue el viernes antes de las elecciones, cuando él ya sabía lo que le venía era una derrota catastrófica. Y mi ejerció periodístico me ha enseñado que no hay que patear cadáveres. Entonces yo no iba a llegar a encontrarlo vencido, deprimido, a bailar sobre su tumba. Porque en ese momento yo encontré a un tipo vencido, un tipo desencajado, deprimido, que ya sabía lo que le venía era un tercer o cuarto puesto. Y estaba realmente destrozado por la noticia, no era capaz de asimilarlo de hecho hasta ahora no es capaz de asimilarlo. Entonces esa entrevista la hice de compasión humana. No saqué en ningún momento el sable.

6. ¿Invitarías nuevamente a Fernando Olivera a Buenos Días Perú?

No… porque en ese caso particular y solamente en ese caso he dejado que un tema de mi particular agenda se convierta en eje de una entrevista que no debió ocurrir, pero creo que el caso lo ameritaba por todo lo que Olivera significó, no para mí, sino para el país, para una época del Perú en la cual este sujeto se empoderó, se llenó de una serie de elementos que le dieron poder y creo que no hizo un huso adecuado del poder que tuvo, hizo daño a mucha gente, entre ellos yo.

7. ¿Entre Keiko y Ollanta podemos deducir que votaste por Ollanta en la segunda vuelta?

No, no podemos deducir nada… (Risas)

8. Quién fue Ollanta Humala antes y después de BDP.

Bueno yo no creo que mi entrevista le haya cambiado la vida ni haya sido un factor gravitante en su victoria electoral, pero sí creo que hubo un cambio en mi percepción de su candidatura. O sea yo puedo hablar a título personal. Cuando apareció Humala como personaje en la vida pública cuando se estrenó con el levantamiento de Locumba y más adelante con cosas tan sangrientas y terribles como el andahuaylazo, donde murieron personas inocentes de ambos lados. Mi visión cambió porque me di cuenta que él había madurado porque tenía un discurso más racional, porque ya no lo veía tratando de jugar al Che Guevara o al radical desmelenado, sino que estaba haciendo un esfuerzo consiente por convertirse en lo que todo presidente tiene que ser: un estadista un líder de todos y no solamente de los que comulgan con su particular ideología.

También le había atribuido por una cuestión de osmos, digamos, todos los rasgos que caracteriza a la ideología de su padre, al etnocacerismo, toda esta idea de la preponderancia de determinadas razas sobre las otras, todas estas declaraciones anti judías, homofóbicas e intolerantes que se hicieron al inicio que por supuesto causaron mi rechazo como el de muchos, pero que yo ya no detectaba en el discurso moderno de este Ollanta que conocí y al que entrevisté y con el que pude tener una conversación inteligente, gratificante y esclarecedora.

Mucha gente dijo a claro canal 5 se volvió Ollantista porque le dimos una hora y media, a la persona que lideraba las encuestas, o sea creo que cualquiera lo hubiera hecho, y porque no salté a morderle el cuello como si hicieron otros periodistas en otro canales. Incluso le hacían emboscada y lo agarraban entre tres… Yo, lo que me propuse y es lo que me propongo siempre al inicio de una entrevista, trato de no empezar prejuiciado. Con esa excepción de Olivera donde obviamente no podía aspirar a objetividad alguna, siempre trato de ponerme por encima de prejuicios y darle la oportunidad al entrevistado de que nos sorprenda con una idea genial, con una propuesta interesante con una frase ingeniosa y para eso la única fórmula es dejarlos hablar. Entonces alguna gente dice tus entrevistas son blandas, sí, está bien, es más tú lo has dicho, (por el twitter). Pero yo no pretendo enfrascarme en un duelo de ingenios con el entrevistado, primero porque el televidente no ve una entrevista para que se luzca el entrevistador, sino el entrevistado. Segundo, porque muchas veces, seguramente, mis adversarios podrían hacerme polvo cuando he tenido sentado a polemistas notables como Javier Valle Riestra, por decirte un ejemplo, con el cual yo no me atrevería a sostener una polémica porque me hace polvo. Pero también he tenido adversarios mucho más pequeños, ¿no? Tampoco me voy a ensañar escueleando a alguien que a todas luces no tiene las armas para defenderse.

Entonces, lo que trato es, primero, de informarme mínimamente y digo mínimamente porque muchas veces el entrevistado se consigue a las diez y media de la noche cuando ya estoy durmiendo, entonces yo me vengo a enterar a quien entrevisto a las 5 de la mañana, y a esa hora leo, a esa hora me entero, entonces claro no pretendo salir a recitarle su biografía como hacen algunas entrevistadoras. Primero porque no es para eso una entrevista, una vez más, el entrevistado ya sabe su biografía, si tu quieres compartir un dato con los televidentes se lo preguntas, pero detesto esas entrevistas en las cuales el entrevistador esta continuamente diciéndole su curriculum al entrevistado, ¿no? Tú estuviste en tal sitio, tú fuiste director en no sé que, tú fuiste expulsado en tal año, tuviste tres hijos, o sea me parece absurdo, eso es bueno que lo cuente el entrevistado. Y, segundo, porque además tengo la sensación de que algunos entrevistadores parten de la idea equivoca de que saben más que el entrevistado y que lo pueden corregir, que lo pueden aleccionar que le pueden decir como son las cosas, entonces si yo veo una entrevista así, la cambio porque me parece detestable. Invitar a un abogado para darle clases de derecho, invitar a un médico para decirle como hay que operar un corazón, para eso no lo invitas. Entonces si tú sabes mucho utiliza tu saber en colocar buenas preguntas y lo más importante escucha. Porque si yo no hubiera estado prestando atención a lo que decía Trelles, seguramente lo hubiera pasado por alto. O sea, tan importante como tener una buena pregunta es tener las antenas paradas todo el tiempo, porque el entrevistado te puede ofrecer, a veces, un manjar en bandeja de plata y tú no lo vez. Me pasa y me ha pasado, a veces yo he leído en las páginas web de los diarios una revelación dada por el entrevistado en mi propia entrevista y yo ni siquiera me di cuenta que lo había dicho. O, simplemente, no supe aprovechar algo que de pronto lo dijo por primera vez y yo no lo sopesé en el acto como para pedirle que lo extienda o se explaye o sacarle el jugo, ¿no? Y de repente cambie de tema justo cuando no debí cambiar de tema, no sé. O sea es imposible digamos tratar de hacer “la entrevista” perfecta, pero yo creo que buena parte del éxito de una entrevista esta en dejar que el entrevistado se revele así mismo, se desnude. Yo creo que no hay que arrancarle la ropa, sino dejar que haga strictris, si no se ve feo, se ve violento, se ve forzado.

9. ¿Votarías por alguien del clan Fujimori?

(Pensativo)… Nunca hay que decir nunca, ¿no?…

- Pero tú fuiste un opositor al gobierno de Alberto Fujimori.

Si correcto, pero imagínate que de repente Sendero Luminoso se vuelve partido y el 2016 pasa a segundas vuelta con Keiko, no voy a votar por sendero (Risas). O sea nunca hay que decir nunca. Y en política peruana menos.

He sido un opositor, sí. Especialmente cuando (Alberto Fujimori) estaba en el poder; yo creo que no tiene mucha gracias ser opositor cuando ya no está en el poder. Por eso me hace me causa gracia muchos jóvenes que ahora son anti fujimoristas. Cuando ya todos están presos. Eso no tiene gracia, no tiene merito. O sea yo creo que hay que ser oposición cuando el adversario está en el poder y te puede aplastar con un dedo, allí sí, ahora ya no… Hay que oponerse al gobierno, sino oposición a qué pues.

10. ¿Estás escribiendo algún libro?

No, estoy en sequía este año. No escrito nada.

11. ¿Tienes pensado ir a Ayacucho?

Bueno he ido muchas veces. Lo que pasa es que la últimas vez que fui, hice un reportaje que a Chuchón (Germán Martinelli – ex alcalde) no le gustó. Y me mando a poner una denuncia en un juzgado de no sé qué localidad. Y la verdad es que suficiente tengo con los juicios de Lima (Risas).

- ¿Quién te denunció?

El dueño de la discoteca. Un fiscal que tenía una discoteca.

- Anaya Cárdenas.

Ese… Pero si no tengo ninguna denuncia si ya prescribió pues feliz a mí me encanta viajar y me encanta Ayacucho también. Recuerdo todavía con mucho cariño que en el año 94, una vez capturado Abimael, hubo una especie de gran regreso a Ayacucho en una Semana Santa que fue un hecho masivo y miles de personas de todas partes del Perú volvieron a Ayacucho…

- En una caravana…

Sí, que fue muy bello, fue muy lindo porque fue el reencuentro de Ayacucho con el Perú. Y yo tuve la suerte de estar en esa oportunidad, fui con las cámaras de Panorama, yo era reportero. Y después he ido muchas veces. He ido a dar seminarios a tu universidad, por ejemplo. Y he ido en misiones periodísticas. Me falta ir ahora en plan de turismo, de tomar fotos, de pasear. Así que si me quieren invitar, yo feliz…

Fsb//chichu

02/11/11

18:25

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